La copa menstrual: que es y como funciona


La copa menstrual es un recipiente que se inserta en la vagina durante la menstruación para depositar el flujo menstrual. A diferencia de los tampones, que también se usan internamente, la copa menstrual no absorbe la sangre; ésta queda contenida en el interior de la copa hasta que se extrae de la vagina y se desecha el líquido. 

Historia:
 Aunque existían copas menstruales rudimentarias circulando desde el año 1867, la copa menstrual se comenzó a producir industrialmente desde la década de 1930 y desde  1987, se comenzó a fabricar en los Estados Unidos la copa llamada The Keeper, de látex, más similar a la que conocemos hoy en día.

Algunas ventajas:
Aunque la inversión inicial es mayor que compresas y tampones, puede durar hasta 10 años, por lo que en comparación, se recupera la inversión a los pocos meses. Además al ser reutilizable, genera menos desechos que contaminan el ambiente  

Algunas preguntas:

¿Duele?
No se nota, no duele y no huele. Al principio, como todo necesitarás un poco de práctica, puede ser que tengas alguna pérdida, o que te resulte difícil de sacar y entres en pánico… pero como todo es cuestión de práctica. Las actividades deportivas como la natación o el yoga se pueden realizar sin ningún problema. 

¿Como se conserva?
La copa menstrual acumula el flujo menstrual, en lugar de absorberlo como un tampón; se limpia y se vuelve a utilizar, y puede durar hasta diez años. 

¿Como se inserta?
Una copa menstrual se inserta doblada en la vagina y después recupera su forma natural, sellando y reteniendo el líquido. Hay varios tipos de pliegue: en C, en V, en S... y algunas vienen con aplicador.
Respecto a los primeros usos: puedes hacer alguna prueba antes, pero recuerda que estás más lubricada cuando menstrúas, y el cuello del útero puede estar en una posición diferente.
Algunas mujeres sienten que con un poco de lubricante es más fácil de insertar. Si usas lubricante, lo mejor es ponerlo en ti misma, no en la copa, porque va a quedar resbaladiza. Utiliza únicamente lubricante a base de agua. Verás como con el tiempo vas aprendiendo más sobre tu cuerpo.


¿Como se saca?
El hilo no sirve para extraer la copa, sino como guía para poder llegar a su base y tirar de ella para sacarla. Pellizca la base para romper el vacío y extraela con suavidad. Procura no inclinarla hasta que la hayas sacado del todo y entonces vaciala en el Wc. Limpiala con agua y puedes volver a insertarla.Se recomienda vacíarla y enjuágarla por lo menos cada 12 horas.

¿Que talla escojo?
Empezamos aclarando una cosa; la cantidad de flujo sólo determinará la frecuencia con la que debes cambiarte la copa menstrual, pero no la talla. Hay varios factores que influyen en la elección de la talla adecuada de la copa, en primar lugar la edad y haber tenido hijos, pero además si practicas deporte regularmente y/o tienes musculatura pélvica muy ejercitada,  necesitaras una talla más pequeña. 

¿Que material elijo?
Las copas menstruales están hechas en silicona médica o en TPE (elastómero termoplástico), dependiendo de la marca. Es un material no poroso, no absorbente, ni fibroso que no araña ni seca las paredes vaginales, ni deja resto de fibras, y antialérgico. 

La copa menstrual y los anticonceptivos:
Las copas menstruales no son un anticonceptivo y deben ser retiradas antes del acto sexual. No interfiere con el DIU/anillo, pero si tienes dudas, mejor  consulta al ginecólogo.

Como fueron mis primeros días:
Nada más llegar la esterilicé, e hice unas cuantas pruebas para meterla y sacarla y me pareció muy cómoda. Y llegó el momento de la primera regla: me puse la copa y un salvaslip para por si a caso. Os digo la verdad: noté un dolor fuertísimo, me asusté y después de un par de horas me la quité.  Pero en realidad el dolor no dependía de la copa, era una regla dolorosa más. Así que me tomé un calmante y volví a utilizar la copa. Y seguí utilizándola sin problemas hasta terminar la semana. 

3 meses después:
Al sacarla y meterla notas alguna molestia, pero durante la mayor parte del tiempo ni  notas que las tienes. Yo la cambio antes de irme a dormir, al levantarme y a la hora de comer. Naturalmente depende del flujo, pero yo nunca la he visto ni medio llena. Suelo utilizar el pliegue en V y si es cierto que a veces se escucha nada más meterla como se despliega y se hace el vacío. La utilizo para dormir y para hacer deporte o la piscina y nunca he tenido perdidas. No hace falta recolocarla cada vez que vas al baño.
Aún tengo alguna compresa de las que me quedaban, y he decidido guardarlas para emergencias, llevar siempre una en el bolso y el neceser de viaje hasta ir acabándolas. 

Como cambiarla fuera de casa:
Al principio la utilicé en casa, tenía miedo de cambiarla fuera, era una de la cosas que me echaba para atrás a la hora de usarla. Os cuento lo que he aprendido: puedes cambiarla cada 12 horas, por lo que puedes organizarte para encontrar el momento más cómodo. Lo ideal es lavarla con agua antes de volver a insertarla, pero si no tienes un lavabo a mano, puedes hacerlo con una toallita o llevar una botellita contigo. Otra opción es tener dos copas y llevarlas contigo para poder intercambiarlas. Y si de verdad es imposible y no está demasiado sucia, vuelve a colocarla tras vaciarla y trata de enjuagarla lo antes posible. 

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